La producción industrial en México registró un descenso de 0.04 por ciento a tasa mensual en el octavo mes del año, su primera contracción desde febrero pasado, cuando cayó 0.37 por ciento, de acuerdo con cifras dadas a conocer por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).
Lo anterior como el resultado de un incremento mensual en la minería (0.4%), acompañada de contracciones en la construcción (-1.7%), la generación de energía eléctrica, y suministro de agua y de gas (-0.4%), y las manufacturas (-0.1%). Aunque en cifras desestacionalizadas, la actividad industrial no avanzó ni retrocedió a nivel global en agosto respecto al mes pasado.
A pesar de que en términos generales este comportamiento en la industria se define como un estancamiento, una vez analizando a detalle el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI), refleja una debilidad significativa con un retroceso en 21 de las 29 subramas de actividad que lo componen.
Para la mayoría de los especialistas, esta es una clara señal de desaceleración económica al arranque del segundo semestre del año, luego de que se registraran menores grados de dinamismo en rubros como las exportaciones, consumo e inversión.
Después de cinco meses, las industrias manufactureras presentaron un descenso de 0.3 por ciento, las subramas con menor dinamismo fueron: la fabricación de maquinaria y equipo, correspondiente a la rama de manufactura, con un descenso de 12.5 por ciento; seguida por la industria de la madera (-3.9), de bebidas y tabaco (-3.5%).
Respecto a la construcción, el descenso en el indicador se dio por una baja de 1.3 por ciento en el segmento de la edificación, los trabajos especializados para la construcción se contrajeron 0.8 por ciento y las obras de ingeniería civil cayeron 3.2 por ciento.
De manera anual, el indicador presentó un avance real de 3 por ciento en agosto, con base en cifras desestacionalizadas. Esto quiere decir que removiendo influencias intra-anuales periódicas como las festividades, meses más largos que otros, las vacaciones escolares, el clima, etc.; la actividad industrial sí presenta un avance.
Las cifras son un reflejo del comportamiento de la economía de México, que creció un 0.9% trimestral y 2% interanual en el segundo trimestre de 2022, con lo que acumula una subida anual de 1.9% en la primera mitad del año.
Sin embargo, considerando que en 2019 y 2020 hubo desplomes del 1.8% y 10% respectivamente, como resultado de múltiples factores entre los que destaca la pandemia del Covid-19, y que en 2021 la recuperación fue de apenas el 6.5%; la actividad industrial mexicana aún no logra reponerse de los impactos generados por las caídas de los años previos.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía