Es bien sabido que los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras) son las únicas empresas que acuden al mercado de capitales para obtener recursos cuando existe escasez de Ofertas Públicas Iniciales (OPIs).
Actualmente, compañías de diversos sectores de la industria de bienes raíces cuentan con oportunidades de crecimiento, entre los que se encuentran el agroindustrial, renta de vivienda y reconversión de inmuebles con criterios ASG, por lo que en los últimos tiempos han idos generando planes de acción para enlistarse en bolsa.
Josefina Moisés Oliver, CEO de la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (AMEFIBRA) declaró recientemente que para este año se esperaba el debut de cuatro fideicomisos en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA): Agrofibra, Fibra Eco, Fibra Haus y Fibra Multifamily. Sin embargo, las colocaciones se retrasaron por las condiciones generales de los mercados. Aun así, es posible que los debuts de estas cuatro empresas se den el próximo año.
“Incluso, hay más compañías que tienen interés por salir a bolsa. Estamos esperando con los brazos abiertos a las empresas que vengan” mencionó la directora general de AMEFIBRA.
En la actualidad son 16 las Fibras que están listadas en las dos bolsas de valores de México, principalmente de los sectores industrial, comercial, espacios de oficinas, instituciones educativas, hoteles y almacenamiento. El objetivo de la llegada de los nuevos fideicomisos al mercado bursátil es básicamente la diversificación hacia sectores que tienen un largo horizonte de crecimiento.
De hecho, las cuatro empresas que presentaron sus prospectos de colocación a la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) quieren levantar, en conjunto, más de 14,400 millones de pesos, y colocarse en sectores que no abarcan los fideicomisos existentes.
Tomando en cuenta lo anterior, no se trata de una suma pequeña, pues tan solo en 2022 los fideicomisos inmobiliarios levantaron 18,177 millones de pesos en el mercado de capitales: Xinfra, un fideicomiso de inversión en energía e infraestructura (Fibra E), recaudó 1,477 millones de pesos en julio en BIVA; mientras que Fibra Monterrey y Fibra Prologis acudieron a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en septiembre con nuevas emisiones, con las que lograron obtener 16,710 millones de pesos.
En definitiva, 2023 es el año ideal para que estos fideicomisos se sumen a la lista de la BIVA, pues con el boom del nearshoring, el sector inmobiliario tiene un panorama por demás favorable y será un factor clave en el desempeño de los Fibras en bolsa.
Prueba de ello es que existe una gran demanda en las principales ciudades fronterizas del país. Según datos de AMEFIBRA, en México existen 1,025 inmuebles industriales que pertenecen a Fibras, de los cuales 224, que equivalen a 23% del total, se encuentran en Chihuahua.
Fuente: El CEO