Mucho se ha comentado en los últimos días sobre que México ha superado a Japón y lidera por primera vez envíos de autos a EU, así como que la industria automotriz en nuestro país produjo, exportó y vendió más vehículos ligeros en los primeros ocho meses de 2022 con respecto al mismo periodo del año pasado.
Para entender cómo que es que esta industria ha llegado hasta este punto y muestra una fortaleza sin precedentes, es necesario comprender que, desde principios de la década pasada, en México se comenzó a generar todo el andamiaje necesario para consolidar toda una red de producción, exportación y distribución.
Desde 2012, México, posicionado como la segunda mayor economía de América Latina, comenzaba a desplegar su potencial productivo en el sector automotriz, a la espera del arribo de nuevas inversiones por parte de los diversos fabricantes que encontraban en nuestro país, costos laborales estables y atractivos, mano de obra competitiva y los beneficios de un país con el mayor número de acuerdos de libre comercio del mundo; mismos que consolidaban a Estados Unidos como su socio por excelencia.
Cifras de Maket Analysis nos muestran que para 2015, la absorción de espacios industriales destinados a la industria automotriz, presentaba un dinamismo nunca antes visto, consolidando más de 15.8 millones de pies cuadrados en transacciones cerradas; mayormente concentradas en la región Bajío.
En los siguientes tres años, la absorción fue a la baja a causa de diversos factores, sin embargo, para cerrar la década en 2019 y 2020 se registraron mínimos históricos producto del inicio de la guerra comercial de China y Estados Unidos, la política industrial implementada por Estado Unidos bajo el mandato de Donald Trump y por supuesto, todo culmina con la desaceleración de la actividad a nivel mundial y la disrupción en las cadenas de suministro a causa de la pandemia provocada por Covid-19.
Ya para 2021, como parte de la recuperación de la industria y el proceso de relocalización de producción de componentes con la finalidad de reestablecer las cadenas de abastecimiento, la demanda de espacios industriales para esta industria en México repuntó hasta llegar a los 17 millones de pies cuadrados; marcando así, un máximo histórico no solo en el espacio destinado a lo automotriz, sino en general.
Actualmente, México tiene una industria de autopartes extremadamente competitiva, integrada por más de 600 empresas de primero, segundo y tercer nivel. La industria automotriz es, de hecho, uno de los pilares del sector manufacturero mexicano, además de que resulta fundamental en el desarrollo regional, la generación de empleo y el ingreso de divisas.
El auge de este sector industrial está lejos de terminar puesto que el nearshoring continúa consolidando inversiones extranjeras de gran importancia para el sector, sobre todo en lo que respecta a la fabricación de los semiconductores; mismas que proyectan para los próximos 2 años un crecimiento importante dentro de las operaciones, obedeciendo las necesidades del mercado orientadas hacia la producción de autos eléctricos y ampliaciones de proveeduría especializada de mayor valor agregado.
Fuente: Market Analysis