La pandemia del COVID-19, los diversos cambios en los patrones de consumo y modalidades de trabajo, provocaron que la demanda de semiconductores se elevara a niveles nunca antes vistos. Ocasionando que la producción pudiera abastecer solo una parte de la demanda, generando paros técnicos la industria automotriz y retrasos significativos en algunas otras.
En consecuencia, la crisis de abastecimiento de los semiconductores ha generado la imperante necesidad de reconfigurar geográficamente la producción de los mismo; pues cerca del el 80% de los semiconductores se fabrican en Asia y se espera que en los próximos años sea solo el 50%, mientras que la otra mitad se fabrique en América o Europa.
Las estimaciones señalan que el mercado de semiconductores va a crecer al menos 5% cada año de aquí a 2030, por lo que la diversificación en la cadena de suministro será indispensable si se quiere evitar una crisis como la que se vive actualmente. Esto ha colocado a México como uno de los destinos ideales para instalar las plantas de semiconductores por sus grandes ventajas competitivas, como lo son: mano de obra barata, logística, ubicación geográfica y por supuesto, las virtudes de los diversos tratados comerciales.
Por ello, compañías especializadas en la producción de los chips han iniciado procesos de expansión en el país, esperando descentralizar la producción en el menor tiempo posible para lograr hacer frente a la demanda. Ejemplo de ello es que, en el estado de Jalisco, Intel destinará una inversión de 8 millones de dólares en su centro de diseño para fortalecer el desarrollo de semiconductores.
Asimismo, compañías provenientes de Taiwán, que es uno de los principales productores de semiconductores a nivel mundial, han manifestado interés en instalar una planta de chips en la frontera norte del país, siendo Nuevo León y la ciudad de Tijuana, las mejores opciones para hacerlo
El establecimiento de este tipo de plantas generará desafíos importantes para el sector inmobiliario, pues este tipo de producciones demandan cantidades importantes de energía eléctrica, que es precisamente uno de los grandes dilemas del sector inmobiliario en los últimos tiempos.
Fuente: Secretaría de Economía y Forbes