En el marco del 60 aniversario de las relaciones diplomáticas entre México y Corea del Sur, se llevó a cabo la renovación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones, así como la adhesión del país asiático a la Alianza del Pacífico.
Aunado a ello, la firma de electrónicos Samsung anunció que invertirá 500 millones de dólares en México para incrementar la fabricación de electrodomésticos en sus plantas de Querétaro y Tijuana; mientras que la siderúrgica Posco invirtió 100 millones de dólares en planta de componentes para autos eléctricos en Coahuila.
México continúa adquiriendo importancia como el principal destino de inversión, y producción de las empresas coreanas en el continente americano. En los últimos 20 años, el volumen comercial entre Corea y México se quintuplicó y actualmente, México es el primer socio comercial de Corea del Sur en América Latina y la República de Corea es el segundo socio de México en Asia.
En lo que va de 2022, la inversión coreana en México se ha concentrado en las industrias de alta tecnología, aunado a las inversiones ya existentes en los sectores automotor, electrónico y del acero.
Es bien sabido que el entorno global comercial ha sufrido cambios trascendentales, por lo que los objetivos inmediatos de las compañías asiáticas se centran en las cadenas de proveeduría y el fortalecimiento de las cadenas de valor. Ser parte del T-MEC hace de México un país atractivo ahora que el mundo vive una época de relocalización de empresas y cadenas de suministro.
Precisamente a través del nuevo acuerdo comercial entre ambas naciones, Corea se posicionaría como una vía de acceso de México al continente asiático, y México como el acceso de Corea a América del Norte.
Continuar fortaleciendo los lazos con Asia es fundamental para el crecimiento del comercio de México. La región no solo es un importante comprador de productos mexicanos, sino que, además es una fuente de innovación e inversiones.
Fuente: Secretaría de Relaciones Exteriores y el Financiero