Pese a la crisis económica ocasionada por la pandemia de Covid-19, las consecuentes disrupciones en las principales cadenas de suministro y proveeduría y los conflictos geopolíticos, el sector inmobiliario industrial es uno de los pocos que se ha mantenido con un alto grado de dinamismo y se tiene proyectado que al cierre de este 2022, se rompan récords absorción y por supuesto, que las tasas de vacancia de la mayoría de los mercados se ubiquen en mínimos históricos.
Actualmente existen oportunidades que no se pueden dejar pasar. En el sector inmobiliario industrial y la más importante de ellas se encuentra ligada al T-MEC y por supuesto, al nearshoring, pues precisamente con la llegada de todas las empresas que buscan acercar su producción a los mercados norteamericanos, todas las industrias ligadas a dichas producciones y al mercado inmobiliario en general, presentan un crecimiento.
Esta relocalización sin precedentes ha ocasionado que el sector inmobiliario industrial mexicano, especialmente el de los mercados del norte, esté teniendo el mejor momento de su historia, no solo con altos niveles de absorción, sino también con fuertes presiones en las rentas y el incremento de los proyectos bajo construcción, tanto especulativa como BTS.
Sin embargo, no todo es tan sencillo y para que el sector continue con el dinamismo que hasta ahora se ha presentado y para sacarle provecho a una oportunidad como esta, es necesario que todos los mercados cuenten con la infraestructura necesaria para que las diversas producciones y procesos logísticos que busquen asentarse en el territorio nacional se puedan llevar a cabo sin contratiempos.
LOS RETOS POR ENFRENTAR
En términos de infraestructura, la carencia de esta para el suministro de energía eléctrica es uno de los principales retos a los que los desarrolladores se tendrán que enfrentar durante el próximo año, pues la infraestructura que existe hasta el momento no satisface la demanda que se requiere actualmente.
Por supuesto que cuando hablamos de infraestructura, también hacemos referencia a las conexiones portuarias, férreas y carreteras que se encuentran ligadas al país vecino y que son de vital importancia para el traslado de las mercancías. Además de que internamente es necesario que se fortalezca la infraestructura que conecta los mercados de las entidades, especialmente las de la región Norte y del Centro-Bajío; con la finalidad de que la producción de todos los mercados se pueda integrar y se presente una suerte de encadenamiento productivo una vez que las empresas extranjeras comiencen a producir dentro del territorio.
Para lograr lo anterior se requerirá tanto de inversiones públicas como privadas y el desarrollo de un plan de infraestructura que tenga como eje, la mejora de la logística dentro de la producción industrial mexicana.
Si se logran sortear los retos, el nearshoring, el auge del comercio electrónico y el incremento del consumo en las ciudades en términos de logística resultará en un crecimiento que traerá beneficios generalizados (parques industriales, empresas, trabajadores, gobierno, etc.) en los años venideros.
La oportunidad está aquí, el punto es saber aprovecharla.
Fuente: Market Analysis