De un tiempo a la fecha, Estados Unidos y Canadá están en un proceso de consultas al amparo del T-MEC en el tema energético, pues se acusa al gobierno mexicano de implementar políticas que, de acuerdo con las otras naciones, representan un trato discriminatorio a sus empresas en favor de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Al respecto, la Industria Nacional de Autopartes (INA) indicó que la reciente consulta en materia energética tiene severas implicaciones en la cadena de producción de autopartes, debido a que el uso de energías alternativas en sus procesos de producción es uno de los pilares de sus estrategias globales de descarbonización.
La INA señala que las empresas armadoras tienen un compromiso global, del año 2035 al 2050 en el que se tiene como objetivo no solo cambiar de tecnologías (motor de combustión por electrificación), sino que también se espera que para la fabricación de todos los autos se utilicen energías limpias; cuestión por la que México requiere energías limpias suficientes, disponibles y a precios competitivos lo más pronto posible.
Dado lo anterior, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), que es la representante de las más de 20 armadoras instaladas en el país, en conjunto con la INA han puesto énfasis en el análisis de las políticas del gobierno mexicano sobre la generación de energía bajo esquemas privados, principalmente aquellos que apuntan a las energías renovables, ya que de esto dependen las posibilidades de las empresas del sector para cumplir con sus agendas con respecto a los compromisos globales medioambientales.
“El riesgo de que se emita una resolución contraria a la postura de México en materia de energía, se traducirá “en fuertes consecuencias económicas y represalias arancelarias que interrumpirían la cadena de valor de la industria automotriz en la región.” Señaló José Zozaya, presidente de la AMIA
Si bien la disputa en materia energética aún está en proceso de consultas, de no darse una solución durante estas, el problema podría trascender a un panel, lo que generaría un ambiente de negatividad en términos de inversiones.
De ahora en adelante, la postura de México tome sobre la utilización de energías renovables será clave para el futuro de los objetivos de descarbonización de las armadoras y sus proveedores; y por supuesto, para el desempeño de la industria automotriz a nivel nacional.
Fuente: El Economista y Expansión.