De acuerdo con datos de la Industria Nacional de Autopartes, se prevé que al cierre de este año habrá arribado al país un monto récord de Inversión Extranjera Directa de 4,000 millones de dólares, en gran medida gracias a la relocalización de las cadenas de suministro y producción (nearshoring) y las diversas ventajas que México ofrece a causa del T-MEC.
Del 2017 al 2021, México recibió un promedio de 3,015 millones de dólares anuales de Inversión Extranjera Directa en el sector de autopartes y en el 2021 la cifra fue de 3,552 millones de dólares, por lo que el avance a 4,000 millones de dólares implicaría un incremento de 12.6%, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía.
Se espera que este incesante flujo de inversiones le permitirá a México enfocar la manufactura automotriz a la electromovilidad. De hecho, Francisco González Díaz, presidente de Industria Nacional de Autopartes (INA) precisó que la llegada de capitales responde a la demanda del mercado de Norteamérica (Estados Unidos y Canadá) para la transición en la producción de autos de combustión a eléctricos.
“Las inversiones son prometedoras, abundó en entrevista, ya que se instalan proveedores India, Malasia y Vietnam, así como de China. aunque, agregó, los capitales europeos también destacan, como parte del incremento de valor en el contenido regional que estipula el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá T-MEC. Eso ha ayudado y muchos tienen que venir aquí, se está regionalizando el mundo y eso significa que vengan a producir en México”, destacó González Díaz en el marco de la edición 20 del Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México (CIIAM).
NEARSHORING CONVERTIRÁ A MÉXICO EN EL MOTOR ELÉCTRICO DE EE.UU.
Con una producción de 3,1 millones de autos al año México se coloca como el séptimo productor mundial.
La atracción de nuevas inversiones en la industria automotriz gracias al nearshoring tiene un claro enfoque en la electromovilidad, y de acuerdo con los directivos de las principales compañías de la industria, estas inversiones tienen el claro propósito de convertir a México en el motor eléctrico de Estados Unidos.
Carlos Zarlenga, presidente de Stellantis México, dijo que el objetivo de México no es la electrificación del mercado doméstico, eso es importante y hay que hacerlo, pero lo más importante para México en este momento son las inversiones para fabricar y exportar vehículos eléctricos.
“En el mundo no hay otro país emergente con una oportunidad a partir del nearshoring como la de México por tener un perfil exportador que incluye eficiencia, calidad, costos laborales y competitividad, y por ser un abastecedor de EE.UU.” concluyó Zarlenga
Asimismo, Francisco Garza, presidente y director general de General Motors México, dijo que el motor de la energía en el país es hoy un motor de combustión interna, pero en los próximos años se va a convertir en un motor eléctrico bajo el T-MEC. Además de que señaló que para que suceda esa conversión se tiene que desarrollar tecnología para ir hacia la electrificación que conllevará la transformación de las plantas de manufactura y demandará el acompañamiento de los proveedores.
“General Motors iniciará la transición en 2023 hasta 2035 que implica una mezcla de producción de vehículos de combustión interna hasta llegar a un portafolio 100% eléctrico. La meta es que en 2040 todas las operaciones de manufactura base de proveeduría serán neutras en emisiones de carbono.” aseguró el directivo.
Fuente: Industria Nacional de Autopartes y El Economista