Desde hace más de un año, existe un cuello de botella en lo que refiere a la infraestructura necesaria para la transmisión eléctrica; cuestión que se ha planteado como uno de los retos a enfrentar para poder aprovechar al máximo la relocalización productiva o nearshoring, pues la insuficiencia en la infraestructura para el suministro eléctrico ha afectado fuertemente los desarrollos industriales, principalmente en la región norte del país, que es en la que se tiene estimado que se asiente la mayor parte del capital que ingrese al país bajo este concepto.
Es bien sabido que de un tiempo a la fecha, en este rubro no se han presentado nuevas inversiones, en gran medida porque la Comisión Reguladora de Energía no ha otorgado los permisos necesarios desde hace años, lo que hizo que las empresas extranjeras, principalmente españolas que son las que más capital traían, dejaran de invertir en México.
Según los últimos datos públicos del Centro Nacional de Control de Energía, en 2021 sólo se construyeron 52 km de líneas de transmisión, representando un incremento de 0.05 por ciento del total de la red. Además, de los 167 proyectos de ampliación instruidos por la Secretaría de Energía (Sener) de 2015 a 2021, solo seis han sido completados.
Si bien, del capital total que ingresó el año pasado, 820 millones fueron en generación eléctrica, 40% más que en 2021, los resultados responden mayormente a reinversiones y la permanencia de flujos de capital, debido a que hubo empresas que se ampararon por los cambios en la regulación de la industria eléctrica y ya tenían compromisos contractuales, así que siguieron invirtiendo para evitar penalizaciones.
Al respecto y abordando el tema de la transición a las energías limpias, Jorge Musalem, gerente de Proyectos Estratégicos y de Infraestructura de CFE señaló que, la Comisión Federal necesitaría invertir por lo menos 10 mil millones de dólares para poder cumplir con su meta de generar 35 por ciento de energía eléctrica libre de CO2 en 2024, sin embargo, se prevé que se incumplirá este objetivo, debido a que apenas desembolsará un tercio del monto requerido.
“Yo veo difícil que México cumpla con esa meta de 35 por ciento para el 2024, porque se necesitan alrededor de 9 mil 500 megawatts de capacidad instalada en renovables. Al cierre del 2021 llevábamos el 29 por ciento y es probable que para 2024 sólo lleguemos al 32 por ciento”, reconoció Musalem.
Asimismo, detalló que sólo se desembolsará 29 por ciento del monto necesario proyectos de energías limpias, es decir 2 mil 860 millones de dólares; y de acuerdo con la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), con esa inversión sólo se podrán instalar mil 350 megawatts, que representarían apenas 14 por ciento de los 9 mil 500 que necesita el país para cumplir con sus metas de transición energética.
Pese a que el nearshoring es una realidad y los beneficios de este se han ido reflejando en diversos mercados regionales en los últimos meses, mientras la Comisión Federal de Electricidad no invierta en las líneas de transmisión y la Comisión Reguladora de Energía continue sin otorgar los permisos, será prácticamente imposible ampliar la capacidad de generación de energía eléctrica, incluidas las energías limpias, lo que será un problema para las industrias que se instalen en el país, pues es un hecho que demandarán grandes cantidades de electricidad.
Fuente: Gobierno de Aguascalientes