Vivimos en un mundo cada vez más digital y a la par del avance de la tecnología, el sector industrial ha presentado un sólido crecimiento en cuanto a la gestión de la información. Esto ha ocasionado en un incremento acelerado en la demanda de infraestructura informática, lo que se traduce en el desarrollo de centros de datos de gran escala y México se ha consolidado como uno de los países más atractivos para invertir en el desarrollo de estos, gracias a la regionalización y el nearshoring.
Con la llegada de compañías globales que buscan relocalizar su cadena de suministro en nuestro país, cada vez se demanda una mayor capacidad de almacenamiento y la demanda más grande que ha tenido México de centros de datos viene ligada precisamente a que estas empresas están estableciendo su infraestructura productiva en el país. Aunado a que varias empresas, principalmente estadounidenses, han decidido mudar sus centros de datos a México por la reducción de costos que ello implica.
Actualmente, México es el cuarto país en América Latina con el mayor número de centros de datos, con un total de 13. La mayoría de estos se concentran en el estado de Querétaro, y la Secretaría de Desarrollo Sustentable de la entidad ha dado a conocer que actualmente existen 15 proyectos de centros de datos, entre inversiones concretadas y por llevarse a cabo; siendo los principales demandantes las empresas de logística, las tecnológicas, telefónicas y de software tales como: Triara, KIO Networks, Microsoft, AWS, Oracle, Amazon, Equinix, Odata, Ascenty
Se espera que la demanda de infraestructura de centros de datos continúe en crecimiento sostenido durante el próximo lustro. De hecho, se estima que para 2026, en México se habrán invertido poco más de mil millones de dólares para el desarrollo de centros de datos. Desafortunadamente, el factor energético es uno de los principales desafíos del país, es fundamental mapear con anticipación las restricciones existentes e invertir en soluciones de eficiencia energética.
Un aspecto negativo de los grandes volúmenes de datos es que trae consigo el aumento de emisiones de carbono, por lo que resulta indispensables que se encuentren alternativas ambientalmente más sostenibles para reducir las emisiones de carbono.
En este sentido, los centros de datos deben convertirse en motores de la transformación digital sostenible, pues el contexto medioambiental ha llevado a las organizaciones a buscar alternativas de energías limpias y soluciones tecnológicas para implementar la intersección entre lo digital y lo sostenible.
Fuente: El Financiero