El Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción informó que, al mes de junio, la inflación en la industria de la construcción se ubicó arriba de 15%, en junio, muy por encima de los precios al consumidor que se incrementaron 7.9%. Asimismo, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) reportó que, desde noviembre de 2020, el índice de inflación para la construcción se encuentra por encima de la media nacional.
No es un secreto que a industria de la construcción es un sector muy importante para el crecimiento económico de Nuevo León y del país, pues provoca un efecto multiplicador en el resto de las actividades productivas. En términos generales, el comportamiento de la construcción a nivel local es similar al del resto del país, y a pesar de ello, el estado se ubicó como el segundo que más contribuye al valor de la producción nacional, con una aportación de 10.8 por ciento, detrás de Tabasco, con el 12.3 por ciento.
Cabe referir que, en el Presupuesto de Egresos de la Federación, Tabasco recibió 180 mil 411 mdp, mientras NL sólo obtuvo tres mil 478 mdp, un dos por ciento de lo que recibió el primero. Lo que claramente muestra que la fortaleza del sector en el estado depende de la inversión privada y no de los recursos federales asignados.
Aun cuando el desempeño del estado en este sector ha sido superior al del resto del país desde hace un tiempo, es innegable que el aumento en costos que padece esta industria ha afectado significativamente los desarrollos de la entidad. Los incrementos en el precio de los insumos como consecuencia de la inflación normalmente impactan los costos de construcción.
Es fundamental señalar que la inflación que afecta el costo de los insumos de la construcción no frena el flujo de inversiones que mantienen a flote el sector en el la entidad porque muchas de ellas son generadas por factores de índole internacional y obedecen a tendencias de relocalización productiva. Lo que sí ocurre es que el alza en las tasas de interés para contrarrestar la inflación, implica un mayor costo del precio del dinero, lo que encarece los proyectos.
Fuentes: El Financiero e INEGI