En Juarez, la disponibilidad de espacios industriales se mantiene en mínimos históricos al no contar con ninguna nave lista para ser ocupada, mientras que la región sur del mercado concentra diversos proyectos bajo construcción. Sin embargo, los edificios que actualmente se encuentran en desarrollo, son prearrendados, por lo que nunca llegan a formar parte del catálogo de espacios disponibles dentro del mercado.
En tanto, los pocos terrenos industriales que quedaban han sido adquiridos por desarrolladores y FIBRAS, para la construcción de más edificios y parques industriales. Precisamente son compañías como Vesta, Axial, Fibra Nova, ICH, IGS, Intermex, Meor, Macquarie, Prologis, Roca, Upside, Prosperity y Los Bravos las que construyen los nuevos complejos.
Al corte del 15 de mayo de 2023, Market Analysis registró que en Juarez se están desarrollando 16 edificios industriales con un espacio equivalente a 3.2 millones de pies cuadrados concentrados principalmente en los submercados South y Southeast.
Al cierre del primer trimestre, Juárez se posicionó como el quinto mercado de mayor absorción a nivel nacional, sólo detrás de los mercados de Guanajuato, Monterrey, CDMX y Chihuahua destaca la información de Market Analysis. Claramente el boom industrial que persiste en esta parte de la frontera es impulsado por el nearshoring.
Precisamente el fenómeno del nearshoring es el que está ocasionado que haya una larga lista de espera de compañías extranjeras que esperan poder relocalizar sus procesos productivos en Ciudad Juárez; pues no solo se trata de uno de los mercados industriales más diversificados y consolidados del país, sino que también gracias a su ubicación geográfica es uno de los principales centros de exportación hacia Estados Unidos.
Hasta el momento, el grueso de las inversiones proviene de Estados Unidos, pero destaca también el capital de países asiáticos como Taiwán y China.
La relocalización de empresas de Asia a México necesita que en el corto plazo se logren resolver los problemas relacionados con el déficit de naves industriales, así como la falta de infraestructura, principalmente de energía eléctrica e hídrica para que las compañías extranjeras puedan producir en México; pues aunque el país cuente con una ubicación privilegiada, de no tener los espacios necesarios para satisfacer esta demanda, no se logrará aprovechar al máximo los beneficios que este fenómeno pudiera acarrear.
Fuente: Market Analysis
