A pesar del auge del sector inmobiliario industrial, en actual contexto mundial, este cuenta con varios retos; siendo tal vez uno de los más complejos el que se refiere a la edificación de proyectos sustentables.
El cambio climático avanza a pasos acelerados, por lo que disminuir el impacto de un sector que emite alrededor del 40% de CO2 a nivel mundial resulta primordial. Por ende, en el tema de diseño, operación y construcción de edificios se tiene que generar un cambio de ideas que oriente al sector hacia los objetivos de desarrollo sostenible que diversos organismos internacionales han establecido de un tiempo a la fecha.
La descarbonización del entorno construido es algo que ya no puede esperar, porque esta década es considerada como el punto de inflexión en la descarbonización de las propiedades inmobiliarias y el riesgo climático se ha convertido en riesgo financiero.
Si en el sector de la construcción, los desarrolladores no se enfocan con compromiso y seriedad en estos temas, el planeta estará en un alto riesgo; ya que de todos los sectores y de todas las industrias, el que tiene el mayor potencial de influir positivamente o de generar efectos de mitigación en contra del cambio climático es el sector de la construcción.
Para garantizar la sustentabilidad de las construcciones existen diversas certificaciones, entre las que destaca la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, por sus siglas en inglés), que es un parámetro internacional desarrollado por el US Green Building Council, se encarga de mejorar la implantación de estrategias o actuaciones para reducir el impacto medioambiental de construcciones de cualquier tipo. Además de demandar el cumplimiento estricto de procedimientos sostenibles.
Si bien la sustentabilidad conlleva una inversión extra, entre el 5 y 10% del costo total del edificio, sobre todo por el costo que implican las certificaciones, el retorno de esta inversión está garantizado, pues provendría del ahorro en consumo operativo, además, las propiedades adquieren mayor valor y es posible que sus precios en renta o venta se incrementen en comparación con las edificaciones no sustentables.
Es fundamental que el sector privado lidere el camino hacia un entorno de construcción más sustentable, dado que en la mayoría de los países latinoamericanos se carece de normas o prácticas mínimas de construcción para proteger el medio ambiente.
La importancia de las certificaciones de edificios verdes, es algo que seguirá en tendencia y va a modificar el curso de los desarrollos inmobiliarios en el país y en el mundo. Contar con este tipo de certificaciones es un factor importante en la plusvalía de los inmuebles pues no solos reduce el costo de mantenimiento, sino que también contribuye con el medio ambiente.
Fuente: BrickWalling