Cifras publicadas recientemente por el INEGI revelaron que el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) aumentó 0.1% en mayo de 2022 respecto al mes previo, y se incrementó 3.1% anual, presentando así, su menor alza en tres meses.
En comparación con mayo de 2021, las actividades manufactureras lograron un alza de 5.6%. Según el reporte del INEGI, once de las 21 industrias manufactureras reportaron cierto grado de crecimiento, no obstante, la desaceleración es muy marcada, pues casi ninguna de las industrias logró superar el las cifras del mes previo.
En general, la industria nacional ha comenzado a mostrar componentes con menor dinamismo, tal como es el caso de la industria de la construcción, que alcanzó un crecimiento de apenas 0.6% mensual, derivado de las afectaciones por el encarecimiento de los materiales a causa de la inflación y por supuesto, la escasez de los mismos.
Es se suma importancia señalar que la actividad industrial que se encuentra vinculada al sector exportador continuó mostrando resultados favorables durante el mes de mayo, mientras que la parte interna fue la que tuvo resultados adversos. Las cifras indican que el ritmo de crecimiento está comenzando volviéndose cada vez más lento, y que en los siguientes meses se podría ver una desaceleración aún más marcada en el ritmo de la actividad económica.
Si bien es cierto, parece que la escasez mundial de suministros por fin está disminuyendo, pero la desaceleración en el crecimiento global, y sobre todo en la economía de Estados Unidos, podrían restringir la demanda externa de bienes mexicanos. Diversos medios estiman que, con el debilitamiento de la economía estadounidense, la actividad industrial de México se mantendrá débil lo que resta del año, particularmente las manufacturas; lo que implicaría un segundo semestre con cifras positivas, pero cada vez con menor crecimiento.
Es fundamental tener en cuenta que, en el corto plazo, la desaceleración de la economía estadounidense y algunos cambios en los patrones de consumo podrían seguir afectando a la actividad industrial y las exportaciones mexicanas. No obstante, se espera que en el mediano y largo plazo este panorama cambie drásticamente gracias al nearshoring, pues con la relocalización de las cadenas de suministro, la manufactura nacional y las exportaciones presenten alzas importantes.
Fuente: INEGI y El Financiero